"La higuera madura su fruto,
las viñas en flor exhalan su aroma;
levántate amiga mía, hermosa mía, ven"
(Cantar de los Cantares 2,13)
Cuando se leen estrofas como estas uno siente que la vida merece la pena vivirla sobre todo cuando la inquietud permanece a pesar de los contratiempos. Hay tantas cosas que uno quisiera hacer mejorando los errores pasados que tirar la toalla no tiene sentido.