domingo, 23 de abril de 2017

Egotismo



A veces descubres que remas solo sobre todo cuando el mar esta revuelto y cualquier mano es un bien, aunque esta no sea la mano que hubieras querido. A decir verdad y aunque moleste, lo mejor es seguir remando...Lo más cierto es contar con uno mismo. Los otros son, tan solo, un bien añadido, sólo añadido. Si este bien falta no importa ni merma nada y menos el esfuerzo propio.
Estar solo frente a uno mismo no es un mal es la condición de individualidad a la que los humanos estamos sometidos irremisiblemente. Porque nadie puede hacer por ti lo que tu mismo puedes llegar a hacer. Y en esto está el quererse. Sí, querer-se entra dentro de la autoestima y esta es imprescindible para vivir en medio de otros "solos". De esta manera, la combinación de estos elementos, individualidad y amor propio conforman al ser humano con capacidad-es.
La lucha, el movimiento de seguir a pesar de las dificultades personales o ajenas será lo que determine el crecimiento interior. Enfrentar los retos es la decisión mas honesta que cada uno puede adoptar. Y esto de manera individual, solo. Nadie acometerá lo que uno mismo tiene que acometer. La ayuda y el trabajo solidario o en equipo está bien pero esto no suple el trabajo personal. Y no basta con decir que lo mejor es trabajar en grupo, lo mejor es que el grupo cuente con individuos que personalmente sepan lo que quieren. De otra forma el grupo suprimiría la individualidad, el carácter personal de cada uno. Incluso los que van a remolque y a la sombra de otros y se benefician del trabajo del grupo terminaría por quemar a los individuos más eficientes.
Hay que remar solo, decididamente. Y  si alguien se monta en la barca se cuenta con él  y si no lo hace no merece la pena tirar de nadie. Es un tópico pero, a la postre, no deja de llevar razón aquel dicho popular: mas vale solo que mal acompañado. O mejor más vale solo y vivo que acompañado y muerto

viernes, 21 de abril de 2017

BUDO / HUMANISTA E ILUSTRADO


 Quiero compartir la presentación de la obra de Pedro Martin Budo humanista e ilustrado editado por Shinden. Le doy las gracias al autor por fijarse en mí para esta tarea.









Tenéis entre vuestras manos una obra magistral, una obra que, fuera de cualquier intencionalidad al uso, muestra la emoción y la experiencia del Budo en Pedro. Digo esto, la experiencia y no una experiencia, porque la visión que se da -realmente genial-va mucho más allá de lo particular, y está referida a una manera de ser y de vivir el Budo, en el sentido más global y al mismo tiempo cercano. Es por ello que su construcción, tremendamente pedagógica e ilustrativa, va de lo inmediato a la explicación más compleja. Una forma inductiva propia de un pedagogo como Pedro Martin que ha hecho que su experiencia, que esta realidad del arte del Budo en él, se convierte en algo universal aplicable y entendido por todos.

Mirad, libros sobre el Budo, de Budo o para entender el Budo, os encontráis muchos en internet. Ahora bien, como este libro ninguno. Y argumento mi afirmación. En todos los libros producidos con anterioridad a este, se observa la intencionalidad de centrarse en una parcela de este arte pero no saltan de esos rincones de lo particular, haciendo que sólo sirva para quienes practican pero no para los que nos interesa, el Budo, sin practicarlo. Y esto es lo que ha conseguido Pedro, magistralmente que el Budo se acerque a todos, sea comprensible desde su complejidad, antropológica, sociológica y del mismo arte en sí.

¿Cómo lo consigue? Desde mi modesto entender, nuestro autor a combinado tres elementos fundamentales: la palabra escrita –bien escrita-, la experiencia, y el silencio o mejor dicho: La experiencia, el silencio, y la palabra escrita.  

Cuando se combinan estos elementos nos encontramos con:  

-Primero, una narración y descripción -de cualquier tema abordado- en primera persona. Esta forma de escribir hace que los textos, que os vais a encontrar, cuando leáis el libro, sean comprensibles y cercanos. Desde la primera página se establece una conexión inmediata con el lector. Y así, de esta manera, el interlocutor-lector- se ve implicado en aquello que se dice porque nada le resulte extraño y aun siendo conocedor de lo que se expresa, los textos le acercan a unos aspectos explicados y expuestos de una forma completamente nueva.  No es fácil lo que Pedro Martín ha hecho a lo largo de estos años, anteriores a la publicación de su obra.



Por todo ello, tengo que advertir – un atrevimiento por mi parte teniendo al autor aquí- que este libro no es un diario, un bitácora, aunque Pedro parta de experiencias concretas; ni un libro de historia del Budo aunque esta-la historia- sea el contexto de algunos comentarios del maestro. No, no es un libro al uso, a modo de enciclopedia, porque su trazo holístico es una extensión del ser vital de un Sensei como Pedro Martín. Explico holístico, en un segundo: Holos significa en griego todo, entero y hace referencia a todos los elementos que, entrando en relación, crean una realidad única y dinámica. Así, lo que nos trasmite Pedro es algo que va más allá de la suma de experiencias, como budoka o como Sensei, sino que es un todo armonizado que genera movimiento. Os aseguro que es una gozada leer este libro en el sentido que acabo de indicar.  


-Segundo, lo que nuestro autor nos presenta lo hace de manera solidaria, como quien abre la ventana de su casa y en este caso para mostrarnos la realidad del Budo. Sí, del Budo capaz de hacernos concebir el mundo más amable, haciendo que la vida sea agradable dentro de él (pág. 52). Su forma cercana de plantear lo más complejo nos hace comprender que este, el Budo, es un arte donde el humanismo y el pensamiento autónomo se equilibran (pág. 55). Difícil en estos tiempos donde la pérdida de valores y la dependencia de lo fácil es la moneda común de todos. Sí, el Budo que nos muestra tiene mucho que ver con un situarse en un siempre “presente liberador”…, en un continuo movimiento donde el propio trabajo se involucra (pág. 104) donde lo racional y científico se coloca a un lado profundizando en lo más humano y sensitivo (108).  Y por otro lado, y esto es muy importante para aquellos que nos dedicamos a la enseñanza, Pedro, en este magnífico libro, tiene la mirada puesta en el budoka, en este del que dice tiene que ser la suma de tres dimensiones: espíritu, técnica, cuerpo= (shin /gi/ tai), haciendo que el Budo se convierta en un “verdadero “Camino de Excelencia”. (pág. 113), en un arte que se mantiene por una última razón: por el amor mismo. (pag. 207). Así, terminará diciendo que el Budo no es algo tangible, es una posibilidad de expresar el intelecto, las emociones y el cuerpo.  



-Tercero, uno de los elementos que aparecen en la obra es el continuo CUESTIONARSE, un siempre preguntar admirado-asombrado. Resalto esto, quizá por un defecto profesional de enseñante de filosofía, pero también porque es esta la manera más directa de implicar al lector.  Así, acabo, Pedro Martin Sensei pregunta mirando la realidad intangible del Budo: ¿Cuál es su utilidad? ¿Es más importante lo útil o lo estético?  Y responde, de forma directa: Es una forma de arte, y de este como camino de la belleza (185) Lo bello, como referencia mayor, donde la ausencia de la violencia es el punto álgido. Sí, un arte donde su práctica acerca al hecho cotidiano del existir (222).

Junto con el contenido de la obra, y formando parte de ella, hay una serie de fotos, en blanco negro, de Juanma Zarzo. 



Son las mismas fotos que nos han expuesto aquí para que luego las admiréis de cerca. Me impresiona la sensibilidad que aparece a través de estas texturas en blanco y negro. Dan la sensación que ilustran el libro pero no todo lo contrario son parte de él como narración gráfica. ¿Cuenta una historia? Dejo la pregunta para que luego la responda Juanjo. No sé nada más que lo que observo y lo que veo es una expresión de forma gráfica de lo que Pedro nos trasmite en su obra. Creo que Juanjo ha sabido recoger ese espíritu del dojo donde Pedro crece en el en sí del Budo. Ha recogido esa esencialidad de la autonomía propia que se llama libertad, o esa felicidad que Pedro trasmite cuando dice: Vivir aquel solo estar, la felicidad de sentirme en el epicentro de mi sueño (pág. 393). Y nunca-sigue diciendo- fue esto una experiencia lúdica o amarga, jubilosa o tediosa, practica o caduca. Esta felicidad del bujutsu es lo que ha captado Juanma con sus fotos, unos auténticos iconos, donde no eres tú quien observa sino que tú te sientes observado de manera sutil, o mejor dicho querido.


sábado, 8 de abril de 2017

Heridas de guerra.



Heridas de guerra, eso te dice tu madre
para que no te acuerdes de la caída.
Y te levantas, como un rayo, dices
agarrándote a mi mano.
Tú,
herido de guerra, te conviertes
en un soldado que libras batallas
entre el salón y tu cuarto. Un espacio
donde  los juguetes vuelan, esos coches
que te imaginas, hablan y comen.

Heridas de guerra,
las noches de vigilia
buscando el pecho materno para seguir
durmiendo;
los momentos de hospital
para afirmarte que la herida duele
y te deja sin comer preso del hambre.
Tú,
herido de guerra, me hieres
al sentir tu llanto de héroe rebelde
que resistes a la norma y la orden
te violenta.

Heridas de guerra,
las que tendrás cuando llegue
el momento de dolerte el amor
y no sepas qué decir ni a quién escuchar.
Yo,
estaré ahí, aunque no lo sepas,
curando tu herida, mi herida en ti,
nos separe
porque tú vueles y yo muera
para seguir viviendo 
en tus sueños de justicia
y en tus desvelos.

viernes, 7 de abril de 2017

Hacer silencio...




Hay momentos que es mejor guardar silencio que hablar. Hay tanta palabra hueca, tanto verso sobre lo mismo, que provoca cansancio y aburrimiento. 

Comprendo a quien o quienes quieren convencernos con palabras bonitas, interesantes o absurdas, de lo bien o mal que está el mundo, la vida, la sociedad. En definitiva, verbalizar, de forma oral o escrita, no es otra cosa que poner delante lo que molesta y tomar conciencia de ello. Sin embargo, cuando siempre se repite lo mismo, cuando los problemas se cantan hasta por bulerías, lo mejor es abandonar la escena y retirarse para guardar silencio. 

Eso sí, un silencio querido, no impuesto. Y de esta forma limpiar de toxinas verbales el ánima y entrar en el ánimo de seguir. Cuidado que el silencio al que hago referencia no es al hacer oído sordo a los problemas, ni tan siquiera huir de ellos. Este silencio, del que hablo, es el de hacer un paréntesis para tomar fuerza y seguir enfrentando las dificultades, las propias y, como no, para también  mantener el alma abierta poder acoger los  problemas ajenos. 

Hay que decir, y ya termino, que el silencio es la medida prudente para no meter la pata cuando no se sabe responder, como terminaba Wiggenstein en su Tractatus, de lo que no se saber mejor no decir nada (silencio)

viernes, 31 de marzo de 2017

Agradecer la presencia

La imagen puede contener: 3 personas, personas sentadas, mesa e interiorQuiero agradecer a Pablo Mendez, Manuel Cortijo, y , en especial, a Sensi Falán el haber participado en la presentación de El nombre secreto del agua. Fue una entrañable media hora que no olvidaré. Gracias. He dicho en especial a Sensi Falán porque hizo el esfuerzo de venir de Almería tan solo para este acto. Nunca le pagaré lo que ha hecho por este evento con el handicap de haber musicalizado algunos poemas tomándose su tiempo. Gracias


Agradecer también la presencia de todos aquellos que se acercaron a compartir versos y canciones a ese espacio de la antigua Casa de las Fieras hoy convertida en Biblioteca Municipal. Y como no, dar las gracias a todos los que quisieron ir pero, por motivos mayores, no pudieron estar. Un abrazo para ellos.
Fue un honor firmar libros en ese espacio de la Eugenio Trias para poetas y amantes de la poesía.

viernes, 24 de marzo de 2017

Mi espejo...

                                                                                         Qué gratas son tus caricias,
                                                                                         hermana mía, esposa;
                                                                                        son mejores que el vino tus caricias,
                                                                                        mejor la fragancia de tus perfumes
                                                                                        que cualquier aroma.
                                                                                                       (Cantar de los cantares 4,8-13)


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TE FUISTE con el velo de la noche.
La claridad enmudeció el ardor insaciable
de la piel. Nada como tus labios
para alimentar la página de mis versos.

Vuelves, con el cansancio del día
con la sonrisa y el miedo.
Tus manos alientan los ritos
de la comida y la palabra.

Estas, en medio del cotidiano,
redimiendo las pequeñas cosas.
Y el mundo comienza a girar
no sé si al revés pero gira.

Permaneces, como la brisa,
calmando este fuego 
que prendes en mis ojos
cuando te acercas.

Ahora sigues anidando nubes
en la tierra de mis manos,
en mi boca, en mi alma.

Eres mi espejo y lo sabes.

Manuel Cortijo presenta El nombre secreto del agua.

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Pablo Méndez, de la Editorial Vitruvio, me acaba de comunicar que mi poemario, El nombre secreto del agua, lo presentará Manuel Cortijo Cieza, un poeta-filósofo placentino afincado en Madrid.

Vaya desde aquí mi agradecimientoPablo Méndez Jaque y a Manuel Cortijo por su generosidad.

El acto se celebrará el día 30, a las 19,30, en la Biblioteca Pública Municipal Eugenio Trías. Casa de Fieras de El Retiro en Madrid.
La imagen puede contener: exterior
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De Manuel Cortijo Cieza (Plasencia, Cáceres). Estudia bachillerato en Valladolid y Filosofía y Letras en la Universidad de Madrid. Tras una corta andadura en el campo de la realización televisiva y cinematográfica, recala en la poesía.

Cofundador de tertulias literarias, director de la revista Voceando, desarrolla una intensa actividad como colaborador de diversas revistas literarias y ofreciendo recitales poéticos.
Su obra ha obtenido diferentes galardones: Certamen poético del Ayuntamiento de Tetuán, de Madrid, VI Premio de la revista Peliart y Premio Zenobia 1986, concedido a su libro De un pájaro de amor que anidó primavera al oriente de Capadocia.

Tras unos años de silencio, recupera su pulso creativo con Romanza del halcón y el agua, libro que destila su mejor quehacer poético.


Su ultima obra“Sutiles Territorios de Memoria” la publica Vitruvio

miércoles, 22 de marzo de 2017

DECADENCIA.

 Estaba leyendo unas páginas del Cantar de los cantares de Salomón  cuando me dormí. Creo que tuve  una pesadilla mientras repetía algunos versos del primer canto.



La higuera madura sus frutos.

No hay tiempo para madurar,
todo pasa rápido. La estupidez
se aferra a los costados
del Niño-grande dominador.

No hay fruto, solo raquitismo imbécil
del hombre-deshumanizado que magnífica
 lo poco que entiende. Palabras vacías
en el foro de la grandilocuencia.

Las viñas en flor exhalan su aroma.

Un olor a podrido inunda las aceras
la nariz se acostumbra al pútrido
aroma que secciona la pituitaria.
Todo es gris.

Defecar en la calle es una moda,
primero fueron los perros
ahora es el turno de los que un día
levantaban las correas y el bozal.


Levántate, amiga mía, hermosa mía.

Mejor dormir que levantarse
estar sentado que caminar,
ser un vegetal hasta la inexistencia
quebrando el punto cero.

Todo está ajado, los gobiernos
dejaron de funcionar.
La anarquía domina la calle.
Todo es tan triste.

Ven.

Nadie acude porque no hay llamada.
No hay gritos de alerta solo el sonido
de las ambulancias que recogen
cadáveres abandonados.

Una pesadilla, un sueño.
Me desperté y vi que la primavera
hacía de las suyas. O era invierno.
Y me descubrí mirándome 
en el cristal de lo perplejo.

Recordatorio. El 30 en Madrid presentación.



A todos los amigos y conocidos que os guste la poesía, o sencillamente queráis que os firme mi último  libro editado por Vitruvio, El nombre secreto del agua, os RECUERDO que estaré el día 30 en la Biblioteca del Parque del Retiro de Madrid. La presentación de este libro será a las 19,30 h. Después, si os apetece nos tomamos unas cervezas. 

Es posible que me acompañe Sensi Falan, cantautora almeriense. Si está ella la velada será de diez cum lauden

martes, 21 de marzo de 2017

Ni un verso.


Hoy no he hecho ni un verso. Sin embargo, he estado en la puerta del cole, confeccionando buenos días colgado de Rodrigo en su primer día después de su convalecencia. Y en el trajinar de la casa, escribiendo silencios...uno, dos,tres...
Hoy no he tenido más poemas que el vacío de los bolsillos pero no del alma que cada vez más rehuye la alharaca. Y el aplauso fácil.
Hoy,como ayer, quiero no ser esta suerte de humano que no sabe mirar el dolor de los que realmente sufren en los campos de refugiados. Y reniego de los versos fáciles, de la lírica al uso, de las bocinas que anuncian la política modorra de siempre.
Hoy, hubiera hecho un poema pero he preferido acompañar a mis amigos a la puerta del quirófano mientras intervenían a su hija aquejada de cáncer.
Hoy, hoy, no ha sido más que un día intenso donde he aprendido a crecer desde lo innombrable. Hoy.

viernes, 10 de marzo de 2017

Solidaridad contra desamparo.


                    Hace unos días mi hijo pequeño de tres años y yo tuvimos un accidente a las puertas del colegio. Eran las nueve de la mañana, recién abiertas las puertas de la entrada del ciclo de infantil. Los padres que habían dejado a sus hijos ocupaban la acera de acceso y nos obligaron a tener que salir de ella porque era imposible pasar. En la vía de servicio, la mala fortuna hizo que mi hijo se asustara de un coche y saliera corriendo tropezando hasta caer sobre las grietas del asfalto cortándose el cuero cabelludo. Cuando pedía ayuda nadie, nadie, se acercó para echarme una mano. Todos iban tan entretenidos en sus conversaciones y prisas que otro asunto parecía superarles.

                    Tuve que parar a un coche para que me llevara al centro hospitalario. El conductor muy amable no sabía cómo sortear los obstáculos de rotondas y cedas el paso.  No sé quién es este señor que me ayudó. Siempre le estaré agradecido. Su cara no se me olvidará como tampoco la de aquellos que miraron para otro lado. Menos mal que, en medio de la insolidaridad, el ser humano tiene estos rasgos de ayuda al prójimo.

              En el hospital sentí el alivio de estar en manos de unos buenos profesionales. Les agradezco su buen hacer con mi pequeño, que lloraba desconsolado, y conmigo, bastante nervioso. La sanidad pública, nuestra Seguridad Social, creo que es la mejor. Al chico le hicieron pruebas, hasta un TAC, para descartar trauma craneal. Al final de la mañana le dieron cerca de veinte puntos de sutura.  Después de dos días de observación ya estamos en casa. Repito, agradezco a todos los que nos atendieron en el Materno Infantil su buen hacer y profesionalidad.


                 No le deseo a nadie el susto que pasé ni siquiera a los que se desentendieron del asunto, como si con ellos no fuera. Nunca, como en esos momentos, he tenido esa sensación de abandono, de absoluto desamparo. Había salido sin móvil y sin dinero. Quién se iba a imaginar lo que, en segundos, sucedería frente a mi casa.  

martes, 28 de febrero de 2017

Entre los ritos de la carne y los del espíritu




Martes de Carnaval, día de frontera entre los ritos de la carne y los del espíritu. Un día en el que se entierra la fiesta y se duele el hombre de los excesos para entregarse, a partir de mañana, miércoles de ceniza, a la reflexión y a la penitencia. 

Así se plantean estos días en el mundo cristiano del mediterráneo occidental acentuando ese sentido del mal y el bien. Este sentir no es muy diferente a la visión del zoroastrismo donde el mal de Ormuz era suprimido por la espiritualidad de Ahriman. Mal y bien, una doble cara de la vida que tiene consecuencias, a otros niveles, en la actitud maniquea de lo bueno y lo malo como algo irreductible. Una prueba de “lo maniqueo” la tenemos en el comportamiento de algunos gobernantes, sobre todo en aquellos que, en su corta visión de lo político, disfrazan su memez con la falacia del “tú más”.

Martes de Carnaval, día de paso, de cambio de disfraces, de paisaje urbano en estas latitudes de las tierras meridionales. Un día en el que se “entierra la sardina”, cúmulo de todos los males, dejando a un lado el color vivo y fiestero de los días de “la carne”, para vestirse de morado y negro. Una reducción del color que las siempre vivas cofradías medievales de la Semana Santa se encargaran de procesionar, estos días, por las calles de nuestros pueblos. 

Martes de carnaval, un día intermedio entre la explosión vital de pases callejeros de murgas y comparsas  y el dolorismo  de la imaginaría trágica del cristianismo con los Pasos procesionales acompañados de "nazarenos", otros disfrazados de capucha en ristre.



Martes de Carnaval donde la “mística” de la fiesta se cierra para dar paso a la mística espiritual del mundo devoto de los recuerdos de la Pasión. Un día, este, en el que se cambia de ritual como una necesidad del hombre que, por encima de la monotonía aburrida de lo cotidiano, quiere vivir o, mejor dicho, sentirse vivo.

domingo, 26 de febrero de 2017

Locos de atar...


No hay texto alternativo automático disponible.

A veces estamos para que nos aten.  Es así, los que andamos con este "barro de la creación", y pretendemos alcanzar "la cima" de no sé qué, terminamos - a veces- en esa locura ciega que impide ver los fallos terminando así, un poco, locos de atar. En este sentido, importa estar vigilantes no sea que la torpe adulación de cualquiera se adueñe de nuestra voluntad y nos amarre corto. Un peligro pensar que quien nos pasa la mano es el que lleva razón, que puede ser así,que la lleve.

Además, hay que tener cuidado con el " fanos", con ese creernos los mejores..., separándonos del resto de los mortales que trabajan y trabajan  teniendo la humildad como distintivo. Y atención, no hay que confundir humildad con la estupidez de la falsa modestia. Por esto mismo, en esto de los logros, no creamos ser ni cabeza del ratón ni cola del león, no. Mejor ser corazón para emocionarnos con lo sencillo y razón, para discernir aquello que nos puede llevar directos al cuarto oscuro de la soberbia privándonos de libertad. En la nube del mejor no se piensa, se mira por encima. 

Aunque a decir verdad, dejando esas estupideces aun lado,  cuando se está creando un poco locos sí hay que estar. Sí, hay que dejar la cabeza aun lado permitiendo que la intuición tome posesión de la casa y haga de las suyas. Mientras más audaz y atrevido sea uno mejor. Así es, perder la cabeza sobre todo cuando la creación trata la lírica, el poema, esa forma que solo unos pocos entienden o dicen entender. Locos para dejar que el verso rompa con todo lo aprendido dejando al descarne  la sutileza de la ambigüedad. Al final, hay que estar locos de atar, en este otro sentido, para hacer poesía. Probablemente  terminen llamándote "raro" y esto es ya para no dejarte salir a la calle.

jueves, 23 de febrero de 2017

Leer, leer y leer para mejor crear. De lo centrífugo a lo centrípeto.




En nuestras tertulias de escritores, e incluso a nivel personal, siempre repetimos, como un mantra, que es bueno  leer, leer y leer.Y si la lectura es de poetas, como José Ángel Valente, mejor. Siempre se aprende de los maestros como él.

La creación requiere previos de muchas lecturas. Además, crear, escribir, requiere silencio después de muchas lecturas. Un silencio obsequioso que nos aparta de saraos y otras efemérides literarias que nos despitan. No quiero decir que esto esté mal sino que hay que acercarse a ellas con medida. 

El escritor necesita retirarse a sedimentar, a abonar simiente, a saborear lo que siembra, a silenciar después de leer. Importa más el sentido centrípeto que el centrífugo en el comportamiento de quien escribe. Lo prolijo puede cansar a todos empezando por uno mismo. 

Sacar fuera lo primero que llega es algo pretencioso que termina por banalizar todo. Por eso es bueno la calma, es una buena terapia para narcisismos innecesarios y para egos prontos a la depresión. Crear es creer en uno mismo y la confianza se adquiere madurando lo que se hace. 




domingo, 19 de febrero de 2017

Ciudad celeste. Antología.

Magnífica Antología homenaje a José Ángel Valente, Ciudad Celeste, editada por el Instituto de Estudios Almerienses.



Y dentro de la Antología , estos versos del gran poeta Antonio García Vargas.



Valente, el cantor amanecido.

Increíble las sorpresas q te llevas cuando al buscar algo te encuentras más de lo que buscabas
Este es el caso de la búsqueda de libros de José Ángel Valente en mi biblioteca. Al final, cuando has encontrado cuatro libros de todos los q publicó, ves que en uno de ellos está su firma. Maravilloso.

domingo, 12 de febrero de 2017

Almería es el nombre, la luz su alma.


Es difícil hablar cuando la vista se ha saciado de luz y ésta ha alimentado el alma. ¿Qué decir de estos rincones de Cabo de Gata? Ante tanta belleza las emociones te hacen enmudecer y parece que  no encuentras las palabras capaces de describirla. 


Riela la luz, una lengua verdi-blanca 
mecida por el viento. El alma gravita 
al borde del silencio dibujando 
el horizonte. En este sueño de barcas 
te nombro deletreando el adjetivo 
que señala la vida.


 Un ir y venir de las vocales del agua, 
un beso suave que acaricia la piel 
de las rocas. Lento susurro de las nubes 
que te acerca hasta morir de amor.


Dejas la marca de tu rostro en la pared azul 
de su cuerpo. Una sombra de nubes 
viste el paisaje. Luego, lento, te vuelves 
para declarar la paz sin resistencia.


Vuelves a precipitar tu desnudez 
sobre este silencio de agua y rocas. 
Vuelves a mirarme con gesto de misericordia 
capaz de hacerme vivir fuera del fuego.

El eco de otras voces se mece en las olas, 
habitan los ángulos del arrecife. Las sirenas 
cerraron la puerta de este mar que me deja. 
Sólo el sueño, el sueño generoso, me acerca 
hasta ti y tu risa.


Nunca me dijiste nada tan sólo me acariciaste 
con ese dedo de agua que dibuja el infinito.


Dos,tres, se hace el silencio. Dos tres, 
cuatro, así cuento los segundos de este mar 
que me arropa. Así marco el abrazo 
de este agua para atar el sueño 
del que no quiero despertar.


Me devuelves a la puerta del paraíso. 
No sé tú precio ni me importa 
sólo quiero apretar esos segundos 
del momento final 
de la creación. 


Vuelves abriendo la esperanza. 
Y en este mar de infinitos las palabras 
dejan de soñar. Un silencio solemne 
se adueña de todo.


Se fueron, dejando el lugar desnudo de voces 
pero no de brisa, dando color al silencio 
de los dioses.


No es el final sino un punto donde la vida tiene 
el poder de cambiar el destino de los hombres. 
Una luz abierta al infinito de esta gramática 
mediterránea, que te bendice. 

MIS VISITAS AL MUNDO

MIS VISITAS AL MUNDO
Tiene Lisboa sonidos de agosto