martes, 20 de mayo de 2014

El tarro vacío de las papillas.



Saltan los genios del movimiento
cuando Rodrigo  empuja
el tarro vacío de las papillas.

Aplaude, repite gestos, se ríe
y balbucea esa lengua extraña
de tes y kas.

Una, dos veces, golpea el latón 
hasta derribarlo de  la trona 
donde juega.

Sonidos inconexos se deshacen
en sus manos. Rodrigo golpea
el  improvisado tambor
del tarro vacío de las papillas.

Una, dos, tres veces manotea 
sobre el tarro,hiriendo el latón 
y el oído de los gatos.









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