domingo, 26 de enero de 2014

Sobrevivir a los biberones.





Ayer fue la primera vez que deshice los grumos de una papilla, hasta  licuarla.
Mas tarde, hubo una segunda vez. Y comprobé la temperatura del "brebaje".
A la tercera, descubrí que todas las tetillas de biberón no sirve para papillas.
A la cuarta vez, me di cuenta que esta criatura depende de mi para sobrevivir.
Y lo mejor de todo es que  yo dependo de ella, de su cara, de sus muecas,
para sobrevivir a los biberones y a las papillas.

Nunca lo simple me pareció tan complejo.
Porque lo complejo es descender a lo simple.


De El efecto Rodrigo

1 comentario:

Desconcierto dijo...

Como dice Ismael Serrano en una de sus canciones:

"...Quise escribirte una canción
para enseñarte a vivir,
eres un recién llegado
y yo ya soy tu aprendiz..."

dependemos de ellos Tino...no ellos de nosotros....

un abrazo

un beso para Rodrigo

MIS VISITAS AL MUNDO

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Tiene Lisboa sonidos de agosto