miércoles, 9 de junio de 2010

Antes de pronunciar su nombre





Sigue lloviendo. Nadie mira hacia atrás.
No hay lugar para el amor
solo un instante para callar.

Sabía que el silencio no es el infierno
de los que callan
sino el color de las palabras
antes de pronunciar su nombre.

Abrió las manos,
las estrellas escaparon
buscando otra calle
para morir.

No llueve. Todos duermen.
Sigue esperando.

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MIS VISITAS AL MUNDO

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Tiene Lisboa sonidos de agosto