lunes, 13 de julio de 2009

Con olor a historia


El fin de semana ha estado genial. Desde el viernes al domingo todo ha sido arte. Empezamos el viernes por la visita a Conimbriga donde el aire está cargado de romanidad para terminar el domingo con la actuación de la Orquesta del Centro de Coimbra (Orquesta Nacional) con la interpretación de la 9ª sinfonía de Betoven,en la Sé Nova de Coimbra pasando por la visita a Alcobaza y Batalha el sábado. Increíble cada uno de estos lugares.
Si tuviera que decir algo de cada uno de ellos tendría que poner adjetivos en exceso para así poder hacer una mejor descripción de las sensaciones. Baste decir de ellos alguna cosa:
De Conimbriga la tolerancia de la romanidad allí expresada en los restos arqueológicos. Una ciudad que lo fue hasta el siglo V después de Cristo y que por el capricho y el miedo de un obispo visigodo se fue a las colinas de Aenium, actual Coimbra. Ahí, en Conimbriga y pese a los asaltos de los pueblos del entorno todos vivieron con la paz del retiro en zonas de auténtico descanso. Todo cambio con la invasión de los suevos…Los pueblos bárbaros no dejaron pies con cabeza y, como dije, se emigró.




En Batalha te encuentras con la identidad portuguesa, con la nacionalidad al extremo. Digo esto porque hasta la religión se puso de parte de los pocos portugueses al mando de Don Nuno y del que después sería Don Juan I. Se ganó la batalla y ahí permaneció la creación de un monasterio, en el tiempo regentado por los dominicos, y una gran iglesia gótica con dos grandes panteones. El primer enterramiento, con túmulos dobles-innovación de la época-para D.Juan y su mujer, una princesa de la casa de Lancaster con la ue el buen rey afirmó su estado. El otro túmulo, construido en la cabecera de la Iglesia, lo que se llama las capillas imperfectas-por no estar terminadas-para el hijo de D.Juan, Don Duarte. Cosas de la vida este último quiso superar a su padre con el que se llevaba fatal. Cosas de familia. Merece la pena ver los dos túmulos donde la combinación de arte y religiosidad dan una idea de hasta donde las ideas de nación se acentúan.
Alcobaza es otra cosa. Un gran monasterio con una magnífica iglesia donde yacen los cuerpos de Don Pedro I e la desafortunada Inés de Castro. Magnífico entorno donde los túmulos se enfrentan en el transepto de la Iglesia para encontrarse una vez que resuciten. En el día del juicio final.
Bueno después os sigo contando más cosas
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MIS VISITAS AL MUNDO

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Tiene Lisboa sonidos de agosto