martes, 24 de noviembre de 2009

Otra vez Kavafis




Como enredaderas, las manos
le crecían al son de las palabras
y las palabras limitaron el espacio,
ahuyentando los fantasmas desnudos
del tiempo.


Fragmento de Otra vez Kavafis

1 comentario:

Anónimo dijo...

Auyentando los fantasmas desnudos de tiempo, en ese intento de ser, cuando la esencia derrama sueños y palabras, cuando el ser, se encuentra con su propio ser, más allá del tiempo...

Un gusto leer tan bellas letras

Un abrazo

MIS VISITAS AL MUNDO

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Tiene Lisboa sonidos de agosto