jueves, 16 de octubre de 2008

POEMA SOBRE LA POBREZA Y OTROS VERSOS

Me han invitado a recitar unos poemas en una manifestación contra la pobreza y la miseria en el mundo. Intenté ordenar las ideas y después de leer a algunos poetas surgieron estos versos...Estos poemas no sgnificana acallar la vergüenza que siento ante las miserias sabiendo que vivo en medio de los hartos y pertenezco a la generación de la abundancia.
Para aquellos que se acercaron a este apartado del blog y no les quedó claro que soy el autor de estos poemas, les digo que estos versos aparecen en algunas antologías-



No tengo agua en las manos,
ni palabras en la mirada, sólo
silencio ante la agonía silenciosa
de los sin nombre.

África persigue el rastro de Europa
que se fue con el futuro encendido
y con las noches de días mejores.

¡ Europa, el tiempo se te rompió en los ojos
mientras en la boca aprietas la vergüenza
de este genocidio infame !

¡ África, por tu cuerpo pasa la memoria
del hambre pegada a tus entrañas !

¿Cómo tener canto en los dedos
para desbaratar los silencios
de los que tienen un nombre?




PARA QUIÉN VIVIMOS

Si cada día viene con afán aburrido
Si las horas son un lastre
La vida una caja vacía
La calle una cárcel
Para quién vivimos

Si al hombre le falta aliento
La tierra se muere
El ánimo se rompe
En la vergüenza del pobre
Dime, para qué vivimos

Si alejamos el cielo
asfixiando el horizonte
si todavía hay árboles que talar
si cada día es un desespero
y el despertar una ausencia
para qué vivimos.

Riamos porque el mar todavía tiene olas
y las playas vida. Riamos porque el malvado
tiene ojos y no ve la belleza de las tardes;

Riamos porque todavía hay un niño que ríe,
porque volar es un deseo,
porque sobrevivir no es lo justo;

Riamos porque el llanto, la voz y los gestos no bastan
Riamos por no haber perdido la utopía de los simples
Riamos porque al final quien ríe el último ríe mejor;

Riamos porque la hartura no sofoca la luz y las viñas
siguen oliendo a otoño y cada primavera anuncia
una respuesta a la esperanza;

Riamos porque el mundo es de los pobres y la lluvia sigue
abriendo surcos, porque siempre habrá una voz
que impide quemar el canto del hombre libre.



QUITAR MÁSCARAS

Cuando en la confusión levantamos catedrales
Y al color lo camuflamos con matices
Y el cielo y la tierra es lo mismo
Y el hombre vale el interés de un político
Y al menor movimiento se le condena
y a los verdugos se les premia...

Cuando la existencia es una máscara y el indígena
un Lázaro derrotado y apostamos por la infidelidad
como un logro moderno y el fuego sirve para no ver
las cenizas del horror...

Cuando los silencios roban el vuelo de los ángeles
Y empaquetamos la luz para venderla y el paisaje
deja de serlo y la ternura es una broma de colección
y el engaño un guía para turistas despistados
y la bondad una fábula y el egoísmo un valor...


Quién es Picasso y quién el que llegó en patera
Qué es el agua de trasvase y qué la ambición embotellada
Cómo es la vida y cómo la suerte en la sangre de quien llegó
al olor del pan huyendo de la condena a morir
Dónde está el norte y dónde enterramos el sur
Por qué mezclamos los crápulas y los santos y bendecimos
la traición y no distinguimos la apariencia de la verdad
ni la paja del grano


Quitemos mascaras para ver la cara oculta de la luna
Las llagas del niño basurero, el hambre del coral
La huella desquiciada de la coca
Todo es blanco o negro y el próximo un espejo donde mirarse

Seré el tirano cuando me callo ante los cepos y las bombas lapas
Cuando permito que la justicia sea refugio de intolerantes
Cuando no dejo que amanezca en el dolor de los sin voz.


Y EL VERBO ERA EL HOMBRE

En el principio era la palabra
y la palabra no era dios
era la voz de lo frágil
era la puta y molesta palabra
hecha grito en las cárceles,
voz en la hambruna,
carne solidaria
que no reconoce la derrota
y pronuncia la espina dorsal
del adjetivo que dibuja el deseo
de los hombres y mujeres
capaces de llorar y reír.

Y las palabras,
la puta y molesta voz
se volvió semilla
del pueblo
re-volución
de los días con mañana...

lunes, 13 de octubre de 2008

Olor a Picasso

Te sorprende ver pintores
rondando la plaza, un cuadrado
oculto bajo toldos grises donde
unos ojos verdes se cuelgan
de un pincel. Nada es igual a otros
tiempos aunque huela
a Picasso
en los rincones.

Me asusta descubrir el vigor
de la bohemia volverse confusión
mientras los estómagos
suplantan el amor de los cubistas.
Venus es destronada por un Baco
callejero. Imposible esquivar
el canto de sirena que sortea
las esquinas del Têtre.

En ajenas almohadas

Fundida en el paisaje Montmartre se levanta
con sonidos de Marruecos y con olor
a café. Es lento el despertar
de
la
cima
arrugado en ajenas almohadas.

Era verdad la mirada carmesí
de este lugar. Tú también me miras,
única mirada entre todas, un misterio
desvelado a la sombra de Montmartre.

Todo está a la vista, rozando el tejido
de un silencio no inventado, cosido
a la espalda del gentío. Una aventura
de azúcar y canela en esta esquina
de Paris donde la mirada y la memoria
se mantienen.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Una poética del tiempo o el verso del pincel

Exposición de Marisa Batanete en el Gran Casino de Badajoz ( 11 de septiembre al 10 de octubre).

Hay trabajadores del arte y creadores donde el arte se hace vida. Este segundo caso es el de Marisa Batanete que hasta el 10 de octubre expone en el Gran Casino de Badajoz. Marisa es una creadora que, más allá de la técnica (tekné), sabe mirar el otro ángulo de la realidad para traerla al lienzo una veces en monocromías y otras en una atrevida y delicada composición. Una maestra de la pintura, en el sentido más lato de la palabra, que los amantes del arte no pueden obviar.

La Batanete se deja llevar por el regalo de la sorpresa que habita el cotidiano, esos instantes que pasan desapercibidos y que ella es capaz de captar para recrear su obra. Su hacer pictórico no es un estudio al uso ya que, por decirlo de algún modo, su "no-método" fijo de trabajo sigue un des-arreglo de las formas situadas que la van llevando a nuestra artista de la nada al todo, de la levedad de la percepción al sentimiento de los volúmenes diseñados.

Cuando nos acercamos a su obra, que repito no hay que perderse, descubrimos esa esencialidad del misterio apuntado en las cosas. Una pintura de los gestos y del sentimiento, difícil de encuadrar en una escuela de pintura. Y es que, importa decirlo Marisa es consciente del cotidiano dejando que las formas pictóricas vengan después. Con esto no quiero decir que Marisa Batanete confiese intimidades a través de sus obras sino que ésta se une al universal donde todos nos encontramos. Aunque en realidad a través de sus cromías se puede ver el ensueño y la inquietud de la artista.

Importante ver esta exposición preparados para que el lienzo, como una ventana abierta, nos comunique la espiritualidad de lo representado. En esta obra de Marisa Batanete la esencialidad de la imagen (del eikon) interactúa con el visitante y no al revés. En sus trazos, en la creación de texturas, Marisa deja que el ser interior tome cuerpo en el espacio de los sujetos con los que la propia obra se interrelaciona. Para nuestra artista pintar es una forma de sobrevivir a la confusión y la complejidad de la vida acomodada a formas.

Para descender a lo concreto de esta obra y teniendo en cuenta la precariedad del espacio haremos un breve recorrido por algunas de las obras:
Arranca la exposición con una obra titulada Presentación, una pintura que recuerdan a los maestros del cubismo, aunque no es cubista la obra. Este lienzo guarda una estrecha similitud con otro titulado Novia desnuda. En Presentación las formas se traban unas en otras en una delicada perpendicular donde las manos abismales se entrecruzan dejando el rostro de la tierra besar el fondo del misterio. Un cuadro sugerente donde la ficción de los signos parecen abrazar el sentimiento diseñado en unas formas angulosas y rectas.
En el segundo, Novia desnuda, la sensualidad toma cuerpo en ese aparecer de un rostro, como el mascarón de un barco, que quisiera romper la mitad el cuadro, envuelto de los azules a modo de olas. En el centro, resaltando una figura femenina, una ventana se abre a los blancos infinitos. Hay que estar atentos a los trazos del pincel donde el tacto y el olor se acercan al espacio de unas formas regulares.

Marisa trabaja la composición o la destruye en el sentido de reconstruir nuevos sentimientos, una perfecta deconstrucción de la forma. En el lienzo Pan y peces el sentido de lo espiritual se dibuja en unos peces que ondulan en medio de monocromías azules. Importa observar que el rostro de un hombre nos aleja del centro y el rompimiento de color, en el ángulo opuesto, equilibra esta manera particular de la composición.

Un cuadro perfecto para un estudio de la metafísica de las formas es el llamado No. El título, fuera de su elección aleatoria, no es una negación sino más bien la afirmación de la realidad íntima de la persona. En el centro del lienzo aparecen diseñados, con gran delicadeza de formas, un rostro y su reflejo en una máscara (person) que hacen de esta composición, de cromías blancas y azules, un decir del yo-mismo. Una meditación sobre el ser más profundo. En definitiva, una forma de indicar esa realidad del misterio personal. Una metafísica en clave pictórica.

Pero la obra de la Batanete nos lleva también de lo metafísico a lo antropológico, de lo más esencial y profundo a lo más cercano. Para constatar esto hay dos obras, Penélope XXI y Amén, donde el color tierno del misterio y de los azules da paso a la carnalidad de los sienas y tostados, a la presencia de los rojizos, cobres y la profundidad compleja de los azules grisáceos.

Todo un despliegue de matices cromáticos propio de una paleta bien trabajada. En el primero de los lienzos, la postura fetal y sedente del dibujo nos deja patente ese ser que somos pegados a la tierra; en el segundo lienzo, la postura del hombre diseñado indica, más que la de un vencido, la de un ser que terminó su obra o la de alguien confiado a la suerte. Los dos cuadros recuerdan a los clásicos del Renacimiento, como Rafael o Miguel Ángel, interpretados, en este caso, por esta maestra de las sensaciones. Estos dos lienzos, al igual que el resto de la exposición, no dejan indiferente a nadie ya que nos acercan, una vez más, a la reflexión de lo inmediato, a la contemplación de ese ser humano pegado a la tierra, la criatura en su habitat primigenio.

En este marco de las esencialidades vitales Marisa muestra un lienzo,A veces mariposas, que nos lleva, con un magnífico juego de los trazos a lo más profundo del subconsciente. Las estructuras triangulares dividen en tres partes el cuadro. Este es un dibujo de lo onírico, del sueño que hay que contemplar sin tiempo previsto. En él llama la atención la muñeca rota o vencida del fondo. También son interesantes observar en el lienzo los recursos arquitectónicos empleados ( una escalera o un rascacielo en el centro), así como la síntesis de ocres y azules en atrevidos escorzos.

De la exposición de Marisa merecen atención otra serie de lienzos donde la pintura se convierte en un delicado dibujo capaz de generar multitud de sensaciones. En ellos, la mixtura de blancos y azules se une, de manera magistral, a las formas redondas del diseño. Esto se puede contemplar en Todos fuimos heridos donde los escorzos se confunden con el horizonte dejando entrever lo contrario de lo que el título de la obra indica. Otro de los lienzos de esta manera de diseñar es el lienzo Adan y Eva, en el que los desnudos en movimientos se unen a los elementos primordiales (agua, tierra, aire).

No me olvido de la obra que cierra la exposición Se nos muere Platón. Aquí, la referencia crítica a la muerte de lo sencillo representado en la pintura de unas casas con tejas que son ojos. Un cuadro que se vuelve al observador con una llamada de atención ante la complejidad obtusa de lo urbano capaz de matar el pensamiento ( el logos vital).

Tengo que aclarar que este comentario de la obra Marisa Batanete no es más que un relatorio de palabras orquestadas que intentan apuntar a la pintura de una luchadora del color. Estas obras, expuestas en el Gran Casino, son una secuencia de la poética del tiempo, como un verso pictórico de los momentos abundados de la vida. En definitiva, la exposición es todo un magisterio del color y de las formas que hablan de las sensaciones del ser humano a través de la pintura.

LA FAYETTE.

Me sorprende el color pardo violeta
de los cielos de Paris con su mensaje
de pamela aristocrática. Al son
de unos rostros pegados a las piedras
lloraban luz los rincones
del metro.

El sopor de Grandes Almacenes
besa la cintura del templo
de la danza. Fuera la lluvia
al ritmo de una brisa con olor
de mañana. Asomadas a la calle
Talia y Terpsícore calman los labios
de la Opera y el eco besa el asfalto
que resbala entre ruidos
por la avenue Haussman.

Ajenos al sonido multiforme
al amparo de aleros invisibles
el alma se baña
del deseo transeúnte
oculto en las esquinas. Mientras,
las águilas deshacen dorados,
los ojos de la memoria sueñan tormentas
al
compás
del tiempo.

El secreto de las piedras

A los pies del Sacre Coeur una cascada
de ojos desciende por las plazas
leyendo en las nubes el mensaje
de las horas.
Arriba,
la cúpula
del Gran Templo
rompe soledades
en medio del gentío. Te gusta descifrar
el secreto de las piedras reflejadas
en el cielo de Paris.

Mientras la siembra
del color se repite en las aceras,
unos turistas roban
el sueño de las flores. Una mezcla
de verdes y grises abraza las cuestas.

Dejamos que las manos jugaran
a besarse midiendo el sabor
del mágico momento.

martes, 23 de septiembre de 2008

VIVIR

VIVIR, agarrado al tiempo~
a lo concreto, a la pasión, ardiente,
desplegando alas, sin torpezas miserables
que frenen el vuelo;

Viver, agarrado ao tempo,
ao concreto, a paixao, ardente,
abrindo asas, sem torpezas miseráveis
que travem o voo.


VIVIR, sí, y sentir el correr de la savia
de este árbol que tengo dentro, muy dentro,
donde anidan pájaros al arrullo de todos
los vientos;

Viver, sim, e sentir o correr da seiva
desta árvores que tenho dentro, muito dentro,
onde se aninham pássaros ao cantar de todos
os ventoso.



VIVIR, cogido al espacio con solemne
perfil divino al ofrendar instantes
de los pasos dados y saber estar
con tiento.

Viver, agarrado ao espa<;:ocom solene
perfil divino ao ofertar momentos
sos passos dados e saber estar
com tento.


VIVIR, sin negar lo pasado,
afirmando el presente,
en los brotes tiernos
del árbol,
en ese sentimiento que salta fuera
como un regalo.

Viver, sem negar o passado,
afirmando o presente
nos brotos ternos
da árvore,
nesse sentimento que salta para fora
como urna oferta.

domingo, 21 de septiembre de 2008

EXISTIR

EXISTIR en el tramo de vida
hipoteca de horas, minutos y felicidad
ausente; existir en el rincón cobarde
de la pereza, en el vivo deambular de la ilusión,
en el corte trémulo de absurdas impaciencias;

EXISTIR en el hastío de los días,
monocordes y grises, y en los alegres,
en todos los días de amor que han existido,
que existen y dan felicidad sin nombre,
que pasan dejando su huella en la brisa
del recuerdo;

EXISTIR, con las manos tendidas, abiertas
en señal de duelo, de oración por todos
los muertos, por todas las injusticias
que rompen el horizonte humano, por todos
los sinsabores, por todos los desprecios...


Existir no trecho de vida
hipoteca de horas, minutos e felicidade
ausente; existir no canto covarde
da preguiça, no vivo deambular da ilusão
no corte trémulo de absurdas impaciencias;

Existir no fastio dos dias,
monocórdicos e cinzentos e nos alegres
em todos os dias de amor que existiram
que existem e dão felicidade sem nome,
que passam deixando o seu rasto na brisa
da lembrança

Existir com as mãos estendidas, abertas
em sinal de luto, de oração por todos os mortos
por todas as injustiças que rompem o
horizonte humano, por todos
os sensabores, por todos os desprezos...

martes, 16 de septiembre de 2008

SOÑAR

SOÑAR despierto, con los ojos puestos
en el alba que abraza el firmamento
de tímidos soles ese frío sol de invierno
que saluda temeroso el día en el que estoy,
en el que me siento vivir y con la sangre ardiendo;

SOÑAR y saber que el sueño es ilusión,
regalo amable de un futuro ideal y sin pesos,
esperanza cierta de algunos momentos;
color de los deseos;- frescor para esos anhelos
de amor insatisfecho;

SOÑAR y vestir alas, blancas alas
de aguas, de torrentes, de manantial,
que surca ligera hasta penetrar y empapar
el corazón mismo del misterio
de este ser alentado, a veces, sin aliento;

SOÑAR un ángel guardián,
un querubín azul que custodie celoso
la intimidad de los secretos,
el Paraíso del ser, la interioridad
austera de vivir en silencio;

SOÑAR al amar este presente,
un tiempo de gracia lleno; un cielo sin medidas y abierto,
con la confianza de fundir la razón y el sentimiento,
lo que amo con música y color en rostros sin vientos,
están dome así, entre cielo y tierra, grávidamente viviendo;

SOÑAR diariamente, SOÑAR
siempre y calladamente SOÑÁR, saltando las vigilantes
normas, las lógicas humanas, razones frías y calculadas,
escarnio de la sensibilidad, asesinas de versos;
SOÑAR al descansar de la rutina,
SOÑAR siempre,
una y mil veces, SOÑAR.


De "Cuatro momentos para el poema".

lunes, 15 de septiembre de 2008

CREER

CREER en el día
que amanece y regala luz, la sorpresa de ver
y sentir las horas,
rompiéndose como olas en el espacio
creciendo infante hasta morir,
pleno de vigilia con sonido de pájaros,
en el crepúsculo de la tarde.

Acreditar no dia
que amanhece e oferece a luz, a surpresa de ver
e sentir as horas
que se rompem como ondas no espaço
crescendo infante até morrer,
pleno de vigília com som de pássaros,
no crepúsculo da tarde

jueves, 11 de septiembre de 2008

EL LENGUAJE DE LA NOCHE

Vidas rotas, con sabor africano,
invadían Trocaderos con reproducciones
de la Tour Effiel. Un enjambre
de bocas asaltaba el entusiasmo
donde más dolía. Cuántas lenguas
y lenguajes alborotando la noche
rompiendo la magia de Paris.

La huella de África en los ojos,
aburridos de ver siempre lo mismo,
en las manos cansadas
de ofrecer
siempre
lo
mismo.
Escultura
de ilusiones, perdidas en el naufragio
de la ciudad, deshechas en el asfalto
de Trocaderos.

La musa saltaba en la ingenuidad luminosa
de unos rostros apretados al paisaje, África
sonreía a su paso remedando lenguas
sin contenido mientras Trocaderos
respiraba el agridulce desesperado
de un abrazo tendido entre el placer
y la pobreza.

sábado, 6 de septiembre de 2008

EL CIELO SE PROLONGÓ EN EL AGUA

La noche abrazó la multitud
mientras la torre se iluminaba
con mágico misterio. Un circo
de rosas con sabor a tortas de maíz
ascendía artificial por el metal
de las farolas. Los flases
de mil cámaras despellejaron
la silueta de la torre. Después
nada fue igual. Trocaderos hervía
de color y lenguajes.

Mientras África vendía replicas
de Eiffel los pies protestaban
al ánimo excitado dispuesto a seguir.
Paris esperaba. Todo un rito con olor
a brisa del sur, a palabras grabadas
en el asombro de la ciudad
latiendo al son de mil luces
repartidas en el silencio.

Abajo, ajeno a la cara triangular
de los turistas, el Sena seguía
desnudándose entre los puentes.
Aguas, hartas de mirar iglesias
y palacios que arrastraban el sonido
del verano. Las estrellas se mezclaron
con las luces melancólicas
del bateau musse. Y el cielo se prolongó
en el verdinegro del agua.

jueves, 4 de septiembre de 2008

ROMPECABEZAS

El azul grisáceo
del Barrio Latino se redimía
en los umbrales
de unos restaurantes al uso.
Parecido a conchas gigantescas,
las calles se abrían al ajetreo
de vendedores que sellaban affiches
de menús baratos. Todo un rompecabezas
de sabores y lenguas..

Miradas con hambre se mezclaban
con la curiosidad y el cansancio.

En una esquina se sorteaban aplausos
mientras alguien emulaba a Edit Piaff
y otros devoraban helados italianos.
La babel se aplastaba entre veladores
de color y los suspiros se exponían
en las ventanas sin rejas. Todo era
confusión organizada, un caos regado
al azar por las calles del Quartier.

miércoles, 27 de agosto de 2008

INVASIÓN

Cuando la lluvia invadió
los Campos Elíseos, el lenguaje
de los paraguas se extendió
por las aceras, reflejando
la prisa
en
el
espejo gris
de los escaparates.

Era mediodía, los signos del hambre
se agolpaban bajo los toldos rojos
de las brasseries. Un misterioso pudor
se mezcló con la lengua multicolor
de mil paraguas. Al fondo, la gran puerta
del Arco recogiendo miradas sin nombres.
La lluvia
se
columpiaba
en
las
banderas.

Trozos de sentimiento rodaban
por la Avenida, inmensa,
ruidosa.
Nos miramos sin deshacer
la dulce Eternidad
del momento, oculta
en la trastienda del diario. Qué hacer
para apretar la magia
del instante.
Son
re
ir

La lluvia seguía partiendo
en dos mitades
el fuerte olor a pizza
y a crepes quemadas. En las mesas
se amontonaban
platos
y
planos
de
París. Ettoile bulle con fuerza,
como un arca a la deriva.

lunes, 25 de agosto de 2008

UNA MAÑANA EN PARIS

Paris se despierta con el frío traicionero
de agosto. Pegada al resplandor
de las fuentes la mirada cómplice
de Icaro sobrevuela la ciudad.

El aire rueda con solemnidad infinita
fundiéndose en las risas ingenuas
del boulevar. Un sueño
de ideales se entretiene
entre las voces de unos niños
que juegan con la brisa
a ser pájaro.

Azul y nubes, todo es horizonte
entre los tejados grises
del quartier. Paris se levanta
picoteando, como un gorrión,
trozos de cielo por las esquinas.

martes, 5 de agosto de 2008

NOCTURNOS DE AGOSTO

Encendida la casa con olores de domingo
la gravedad de la piel retomó su sitio
en el abandono nocturno
del pasillo

El grito de un gamberro trajo
la protesta de rotas almohadas
y el trazo del sudor marcó la frontera
de su espalda en mis manos.

Unos noctámbulos tropezaron
con los cubos de basura
mientras la noche afilaba
la punta de sus dientes
en la borrachera transeúnte.

El fuego de sus pechos
tradujo las palabras de la noche
señalando el norte
del domingo.

Agosto tomaba posesión
de la ciudad en la negra calma
del silencio. Y el grito
se hizo historia en el asfalto.

En la tregua del calor y de los gritos,
el verano se rindió a la forma del barro
y de la carne. El alba fue testigo
del verso encendido de sus labios.

Ahora descansamos
en la playa del silencio
después de navegar
en las olas de los cuerpos.

domingo, 3 de agosto de 2008

VISPERAS DE AGOSTO

El grito de un gamberro despertó
la madrugada y el eco de la voz
trajo la protesta de rotas almohadas.

Mientras la noche afilaba
la punta de sus dientes
en la borrachera transeúnte,
unos noctámbulos tropezaron
con los cubos de basura y el trazo
del sudor marcó la frontera
de tu espalda en mis manos.

El alba fue testigo de cómo la brisa
encendía el verso de tus labios.

Agosto tomaba posesión
de la ciudad en la negra calma
del silencio. El grito era historia
en el asfalto y el fuego de sus pechos
traduciendo las palabras señalando el norte
del domingo.

En la tregua del calor y de los gritos,
el verano se rindió a la forma del barro
y de la carne. Ahora descansamos
en la playa del silencio
después de navegar
en las olas de los cuerpos.

Encendida la casa con olores de domingo
la gravedad de la piel retomó su sitio
en el abandono nocturno
del pasillo. La pereza del silencio
resistía al asedio del café
y al hambre de las tostadas.

viernes, 1 de agosto de 2008

HABITÁCULO CON VISTAS

Llegó el cartero en el destiempo
de las horas tempranas. El zumo
de naranja brillaba intacto
junto a las tostadas de pan. Los ruidos
se espantaron con el timbre de la puerta.
La firma sobre un plasma
absorbía los colores. El carné y la identidad
mantuvieron retenidos los efímeros bordes
de la gloria.

Nada que hacer ante este empuje cotidiano
que guarda la ilusión en el correo que llegó
pajareando a su puerto.

Un rito de piel y agua, desbordó la habitación
mientras los olores y los ruidos se escondían
en la frontera desnuda de las sábanas. Flotaba
en el aire las risas de otro tiempo, musitadas
al compás
del placer que curó las heridas.

El corazón
seguía el ritmo de la sangre
y la sangre fluía en el tránsito vital
de un silencio.

El agua y la piel
se hicieron aire. Nadie detuvo
el maremoto que inundaba la geografía
de los labios repletos de sombras
y palabras por decir.

Todavía no he cerrado las ventanas,
los ruidos se pasean por la casa
quebrando los rincones.Hoy sopla
un viento favorable. No hay puntos
cardinales que soporte este vértice
del centro donde la emoción se vuelve

habitáculo con vistas
al mar de los sueños.

MIS VISITAS AL MUNDO

MIS VISITAS AL MUNDO
Tiene Lisboa sonidos de agosto