Mostrando entradas con la etiqueta intimos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta intimos. Mostrar todas las entradas

jueves, 9 de enero de 2014

Encuentro con Rafael Rufino Felix Morillón



He hecho un viaje a Mérida para encontrarme con Rafael Rufino Félix Morillón, uno de los grandes escritores vivos de Extremadura.

Cuando llegué me esperaba en la calle. No sabía la dirección. El abrazo efusivo dió la medida de la humanidad de este hombre. Alguien que acoge a los amigos de esta forma amable y cercana tiene que escribir con emoción, como así lo hace. Ya en su casa, pasamos  directamente a la biblioteca, un amplio espacio donde se alternan libros y recuerdos. Me impresionó verme delante de un gran poeta. Es cierto que Rafael me recibía como un amigo. 



Agradezco a Rafael Rufino que me permitiera este encuentro que tenía  como objetivo entregarle el poemario Un concierto de sonidos diminutos,  que la editorial Herakléion me ha publicado.  Este libro de poemas se abre con con unos versos suyos publicados en  Las puertas de la sangre:

Viví las horas de cristal
bajo la memorable claridad de los soles
y dejé en el camino canciones de arribada.

Citar a Rafael en este libro recién editado tenía la intención de poner de relieve, a modo de homenaje, a un poeta como él, al que admiro. Y así se lo había comentado:  "La próxima vez que publique algo te citaré de manera principal en señal de mi admiración por tus letras". Y así ha sucedido. 

Volviendo a lo que comentaba. Me resultó de una gran generosidad,  por parte del poeta, que dedicara parte de su tiempo aunque fuera desde la amistad a estar un rato conmigo. No puedo dejar de decir que durante la conversación me vi   ante un maestro de la palabra y del verso. Un hombre sencillo, alabado por los mejores críticos literarios de este país y obviado,  de forma insólita, por la Asociación de Escritores Extremeños y por ciertas Antologías de poetas extremeños, como es la correspondiente al primer volumen de la Literatura en Extremadura donde decididamente no se le nombra. Estos tales no se hacen ningún favor no teniendo en cuenta a este gran poeta y mejor persona. 

La conversación duró dos horas. Podríamos haber seguido de no ser porque yo tenia responsabilidades familiares que atender. Reitero, agradezco este encuentro con mi amigo Rafael Rufino Félix y especialmente por mostrarme ese talante de humanidad que le hacer ser el hombre sensible que es ante las personas y las situaciones complejas y al mismo tiempo crear, desde la emoción, la mejor poética.

Otros encuentros con Rafael han sido memorables como el tenido también con otros compañeros escritores en  la Tertulia Página 72.

sábado, 31 de marzo de 2012

Cuando las preguntas se vuelven inquietudes.


Tengo un compañero y mejor amigo, diría que uno de los mejores sin equivocarme, casi un hermano en multitud de complicidades: Pedro Piquero. Este es de esas personas con las que conectas y hablas en profundidad de aquello de lo que nadie suele hablar o de eso de lo que todo el mundo habla, a veces, sin saber lo que comenta. Además, Pedro es un grande entre los grandes de los concertistas de piano y cuando hablas con él tienes la sensación de estar delante de un paisaje común, tan sencillo que no aparenta ser lo que realmente es.Bueno, así es la sabiduría una realidad que no necesita demostración y Pedro es la sabiduría con patas.

A lo largo de este año, y por aquello que tengo que impartir clases de Historia de la Música, siendo Pedro el "jefe" del departamento, he aprendido a mirar y sobre todo a escuchar cosas que antes simplemente oía sin apreciar su sentido más profundo. Aprovecho que viajo con Pedro, casi todos los días,para preguntarle mis dudas sobre los temas musicales que trato con los chavales. Y en ese ir y venir al centro de enseñanza donde trabajamos, Pedro, con la sencillez más absoluta y con la profundidad más contundente, me va explicando todo sacándome de las tinieblas musicales, como Platón de las profundidades de la cueva. Es un disfrute impagable.
Tengo que decir que, últimamente,las preguntas se han vuelto inquietudes ya que ,con sus explicaciones, he aprendido mas de lo que podía haber imaginado. Nunca pensé volver a oir a Wagner, ni a Strauss, ni a Stravinsky a los que ahora he vuelto a escuchar. ¡Qué maravilla!

Las lecturas de algunos escritos de Sopenhauer o de Nietzsche me han sabido mejor escuchando a estos monstruos de la música y por supuesto después de las pautas marcadas por mi amigo Pedro.

¡Qué importante es saber leer los acontecimientos! Y creo que este saber escuchar y leer marca en mí algo que no esperaba, educar más el gusto, la sensibilidad.

MIS VISITAS AL MUNDO

MIS VISITAS AL MUNDO
Tiene Lisboa sonidos de agosto