Destinado a comunicar todos esos momentos que son espacios donde la palabra se convierte en el refugio cierto, en luz capaz de abrir caminos.
martes, 19 de noviembre de 2019
Un Comentario de Carmen Salas a Rehacer el alba.
ACERAS
lunes, 18 de noviembre de 2019
RAMAS
viernes, 15 de noviembre de 2019
CUATRO MOMENTOS PARA EL POEMA
(Primer Premio de Poegún Antonio Viudas Camarasa, uno de los miembros del jurado, la obra muestra, en verso libre y armónico ritmo interno, momentos de la vida en la creación literaria. Viudas Camarasa opina que el autor presenta una poética especial y demuestra haber leído e interiorizado versos de la mejor poesía, mientras medita en la esencia de la vida. Creencia, ensueño, existencia, vivencia son ejes sobre los que se mueve su creación artística. Expresiones sencillas, de copiosa sensibilidad y reflexión sobre el ser humano, donde las palabras son “logos perfumado” y se mira la vida “con los ojos de lo amado”. Estas opiniones me llevan a escribir con más detenimiento, aunque la confianza en mi proceso de creación se dará a partir del 2010 cuando la Editorial Imcrea me publique Las siete vidas del gato.
domingo, 20 de octubre de 2019
Hojas
Hojas
Cruges bajo mis pies haciendo volar la magia de momentos pasados. Rota en mil pedazos de ocres y amarillos, desvelas el calor
de un verano reciente. Cuántas voces albergas en tu herida.
Mi expontanea pisada es ajena a tu dolor, a tu muerte, a tu ser arrinconado como basura. No olvido la belleza de tu sombra en la crudeza del estío. Cuánta crueldad en la huella de tu tránsito.
Me avisas de la nada. Tu materia me envuelve en la raíz del sentimiento al recoger en mí la imagen de tu naturaleza herida. Cuánta verdad en este recuerdo de volver al caos primigenio.
( )
viernes, 18 de octubre de 2019
Otoño
El día está pesado, gris. Tengo sueño, ese sueño de modorra otoñal que se pega a los ojos y a la espalda.
Este otoño es raro.
Luego iré a recoger a Rodrigo con la esperanza de verle contento. Siempre lo está incluso cuando sus amigos no han jugado con él.
La alegría es un antídoto para dias estúpidos como este.
Haré caso a Manuel Vilas para preparar el hundimiento. Sí, " toda la oscuridad del cielo me la voy a beber ahora mismo".
miércoles, 16 de octubre de 2019
Ya es hora...

Sí, ya es hora de mirar al frente, de no hacer caso de los malos rollos, de sonreír por encima del dolor, de estar esperando lo bueno, aunque tarde en llegar...
lunes, 14 de octubre de 2019
El vértice de la poesía
estar atento al instante, a la dimensión profunda de la existencia, a la singularidad del momento, nada extraordinario. Esto , y no otra cuestión es lo que entiendo que conforma el poema. La emoción se imprimirá
más allá de las palabras.
Eran las siete de la tarde
cuando dejó de llover
y encendieron las fuentes.
Un gesto simple que emocionó la mirada.
Cuánta bondad en el centro de las miserias
arrastradas
por el naufragio del día.
Era ese momento de brisa
y olor a tierra
que recordaba tiempos pasados.
No teníamos malicia para mirar las cosas,
sólo había juego y risas.
Cuánta ingenuidad nos hacía crecer
mirando el límite del cielo.
Era el instante oportuno
donde el alma no buscaba
porque ya te había encontrado
en el revoltijo de la memoria.
Un ángel revendía dioses falsos.
Cuánta certeza al no olvidar
las debilidades de la carne.
Eran las siete de la tarde
el instante de la luz envolviendo
de último color los parterres.
Todo parecía entrar en la quietud
del perdido Paraíso.
Cuánta generosidad
alertando cambios ante la muerte.

miércoles, 18 de septiembre de 2019
domingo, 15 de septiembre de 2019
domingo, 8 de septiembre de 2019
POEMAS recitados en la NOCHE EN BLANCO de Badajoz

Contigo
Siento tu caricia
que confundo tu rostro con la luz.
Aprendo a descifrar la magia de tus ojos
para no confundirla con el misterio abisal
de algunas noches.
Siento que el tiempo no pasa,
que el dolor es un escalón inevitable,
y la vida un trozo de jardín, a veces,
frecuentada por vientos que no quiero.
Mirada dos
a la hora bruja. Nadie te impide entrar.
unas voces levantan la protesta.
La almohada se rinde bajo el dolor
del barro y de la carne.
la noche afila sus dientes.
El sueño detiene tu felina codicia,
y pasa la página del día primero.
3
Mirada tres
de esta soledad que anida
en las luces del alma.
La soledad se vuelve silencio,
pide perdón a las voces
hasta mecer las horas de brisa.
Las paredes de esta habitación
están a punto de arder
y doblar la noche.
4
Hora bruja.
Me duele la espalda de tanto soportar
la inercia del día,
de tanto sentir esta hora bruja
en la orilla del caos y los ruidos.
Un alivio para el dolor:
soñar el cristal de tu boca
que pronuncia mi nombre.
Cuánto anhelo arrastra
este oleaje de los minutos
lapidados de cansancio. Cuánto amor
derrama este tránsito de tus dedos.
No hay nada que hacer
cuando los geranios siguen el curso
del color y tus ojos reflejan
el paso del día.
Todo está a punto de cumplirse.
Listo para dormir, aguardo
las sorpresas de mañana.
1
Los espacios de la carne
y en el agua de los dedos
al tocar el vientre de tu madre.
Y recreé tu sonrisa en ese delatar la noche
con protestas silenciosas.
en la geografía de esta emoción
que nos desborda cada día.
Vigilias
el sueño tiene sabor a llanto,
y la luz del aplique
cobra tonos de pañal limpio.
Las cuatro;
las cuatro
y
media;
las cinco.
El tiempo
parece detenerse.
de este amor que manotea.
Las seis;
las seis
y
media.
en este narrar la emoción
mientras la gata vigila.
Las siete;
las siete
y
cuarto.
Suena, sin sentido,
el despertador.
Será esto la antesala de lo humano
o un infierno
que preludia glorias.
1
LA NOCHE está ebria de silencios,
de latidos de la sangre,
de imágenes sin color. No estás. La oscuridad apaga la fe,
quema la miseria humana,
los grandilocuentes discursos.
en la razón, la maldice.
No hay nada que contarle al tiempo.
Se rompe el espejo de las manos
ante la orfandad de tu caricia.
el llanto de la piel desterrada.
Se despeja la niebla en estos versos de cristal
al pronunciar tu nombre sin quebrarlo.
No quiero romper las huellas de tu cuerpo,
ese perfume que remueve
las sílabas del tedio
devolviéndome a la calma.
cuando impido el grito del alma
y me ocupo de mantener el disfraz,
rendirse no me avergüenza.
en medio de la penumbra; dónde
la razón de las cosas, sin maquillarlas.
cuando la noche trae el silencio
y guarda la memoria
al extender mi vida sobre el lecho.
Dónde las olas del placer por encima
del hastío; donde la discreción
que no oculta la mentira.
habrá un instante, leve,
para abrir el candado de tu boca.
Quién hablará de abandonos,
quién recordará las dudas.
cuando los infiernos parecen no estar
y el ser enamora a la muerte,
pliego las alas y sueño.
Quién se atreverá a mostrarme el desierto,
a permanecer mudo ante el engaño.
ES POSIBLE la luz cuando la paciencia de la noche rehace el alba. Es posible la claridad a pesar de sentir el peso de la propia historia, esa levedad de la existencia donde las heridas parecen cerradas, donde los fantasmas y sus infiernos simulan no existir a la vista de todos. Y en esta posibilidad, de cercanas utopías, el albor revela, con insolencia, que no tengo agua en las manos ni palabras en la mirada, sólo silencio ante la agonía de un naufragio permanente.






