viernes, 20 de mayo de 2016

Una brevísima reseña de El nombre secreto del agua.

                   

                   Me gustaría dejar aquí una brevísima reseña de El nombre secreto del agua, subrayando  la intencionalidad de este libro que no es otra que la de  hablar de lo frágil, de lo no absoluto, de lo no permanente, de lo que tiene movimiento y no se estanca, como las aguas del Guadiana, que fluyen y cambian en un trueque maravilloso de color y de paisajes. 

              Pues así, en cada capítulo encontrareis esa propuesta a buscar, desear en la gravedad transparente y desnuda de la vida en un intento de darle nombre a la utopía; sí, hay una mirada a ese vértigo vital que conjura el aliento primero en una lucha de contrarios, éstos que no son más que nuestras propias contradicciones, provocadores de los cambios; y que son, éstos, los que nos sacan del anonimato y nos nombran y perdonan la ceguera de los días. En este poemario hay mucho de soledad pero más de silencio, de solemne silencio que se pega al ser de la palabra. 

             La dedicatoria a mi hijo y a mi mujer que aparece al inicio es de justicia porque ellos son partes de la fragilidad, que aceptada, me hace ser y aunque parezca paradójico, son, también, mis fortalezas, donde me crezco y crezco como persona.

                                                 

Gracias por estos momentos mágicos.


               Ayer se celebró la presentación de mi última obra El nombre secreto del agua, publicada por Vitruvio. Agradezco a Antonio Castro subdirector de la Residencia Universitaria Hernán Cortés de Badajoz que todo esto fuera posible.

            También, vaya mi agradecimiento a Mila Ortega que hizo una reseña magnífica de la obra subrayando aspectos muy interesantes que a mí personalmente, como autor, me entusiasman; mil gracias a María Lamas y João Custodio porque, como siempre, hicieron un excelente recitado de algunos poemas; y como no, gracias a Joaquín Rodríguez por su genial interpretación, al piano, del Sposalizio de List. A todos ellos y a los amigos y familiares que estuvieron, gracias.

                Aquí os dejo algunas fotos indicativas del momento mágico de esta presentación.






martes, 17 de mayo de 2016

Invitación a la presentación de El nombre secreto del agua




Ediciones VITRUVIO

tiene el gusto de invitar el día 19 de mayo, a las 20,30


                                                               a la presentación del libro


   EL NOMBRE SECRETO DEL AGUA
                                                                                             
 de

        FAUSTINO LOBATO DELGADO



Intervienen

Milagrosa Ortega, Pablo Méndez, el autor


 Recital poético-musical  a cargo de:
                                                     María Lamas,
                                                      João Custodio,
                                                     Faustino Lobato,

                                             Joaquín Rodríguez, al piano.


 El acto tendrá lugar:
            Residencia Universitaria Hernán Cortés.
                    Av. Antonio Masa Campos, 28. Badajoz
                                                                                              
                                                                                 

sábado, 14 de mayo de 2016

Reflexiones de Pedro Piquero a El nombre secreto del agua.




Pedro Piquero me ha enviado esta reflexión 


"Acabo de terminar con mucho gusto tu libro de poemas.


¡Me ha resultado muy curioso el ataque directo a Euclides cuando comentas que las paralelas no se tocan en el infinito! ¡Herejía! ¡JAJAJA! Me gusta la claridad de la estructura y creo que es tu libro menos críptico. 



También te digo que he visto un intento, tal vez por antes expuesto, más claro de acercarte a Williams Carlos Williams que al propio Heráclito. Este último parece más una excusa para hablar, en un aspecto más taoísta de lo que a primera vista podría parecer, de la complementariedad de los opuestos. Veo más a Lobato pasado por Heráclito que a Heráclito pasado por Lobato (en la onda de Pierre Menard, autor de El Quijote). 

Me he encontrado muy cómodo leyendo tus reflexiones en la última parte del libro dedicada a la soledad y a la nada, a los que saben vivir a solas, como tú bien dices. Hermosa reflexión."





             Ante la reflexión que mi amigo Pedro me envía respondo diciendo:
             Que  con todos mis respetos a  Euclides, en el caso de la percepción que tengo de las paralelas estas no se tocan en el infinito; generan una progresión,  una latencia infinita. Es este deseo el que pretendo expresar en el poema. Pero viva Euclides en la parte que le corresponde.

          Por otro lado,  es cierto que puedo acercarme a WCW por aquello de partir de una realidad visual para llegar a una imagen y por combinar poesía y prosa. Gracias por esta comparación con el poeta rompedor de la métrica inglesa.

            Finalmente,  es posible que, al igual que  Pierre Menard, pueda dar la impresión de un intentar reescribir los asertos de Heráclito, sin embargo, esto no  era mi pretensión ya que tan solo me sirvo de ellos como una justificación para dar forma al libro. Son un soporte estructural y estético.

          Gracias Pedro por esta reflexión que me hace pensar al mismo tiempo.

Mercado de abastos. Presentación en la 35 feria del libro.




Buenas tardes y bienvenidos a este encuentro con la obra de Jose Manuel Vivas, Mercado de Abastos, que tengo el honor de presentar.

1.      EL AUTOR-

               Permitidme, antes que nada,  hablar  de José Manuel Vivas como persona más que como autor. Considero que esto es más importante. Aunque, a decir verdad, es complicado hablar de la persona, de cualquiera;  todos comprendemos que de las personas conocemos  una pequeña parcela, un poco de lo que es y aun así nos equivocamos porque las personas somos un misterio. Pues bien, con riesgo de equivocarme por no decir lo esencial, quiero apuntaros un poco de esa  pequeña parcela que creo conocer de Jose Manuel,  de este contertulio mensual de Página 72. 

             Lo primero, es anotar que es  un amigo cercano, una persona donde los gestos superan a las palabras. Esto es siempre visto desde una percepción donde la emoción de los encuentros mide la relación. José siempre está ahí cuando se le necesita. 

               Lo  segundo, es que desde que conozco a José Manuel siempre ha transmitido esa aura de escritor infatigable, empujando a todos a escribir con dedicación. Este es un escritor  con más de catorce obras en su haber, aunque esto es lo de menos ya que lo importante es que en cada una de ellas hay algo de su crecimiento personal, es decir, en su obra  la literatura, la ficción se funde con el ser más personal. 

            Tercero, y esto es importante,  las creaciones de José Manuel Vivas no sólo llevan un poco de él sino que en todas ellas se ve, de manera transparente, su progreso, su inquietud. Y para terminar esta breve semblanza, tengo que deciros que para saber de nuestro autor es posible que en internet encontréis  mucha información pero os digo que esos  datos son nada cuando, acercándose a conocer al personaje, se conocen sus gestos y estos solo se entienden  cuando se comparte con el autor a través de sus letras. Y  José Manuel es consciente de ese gesto propio del escritor que sabe que su obra, una vez publicada, le ha  dejado de pertenecer para convertirse en patrimonio de todos

Esta generosidad del escritor es lo que hace que advirtamos en la obra de JM Vivas un tono de emoción que enamora. Gracias José Manuel por ser el amigo cercano, el escritor infatigable, la persona inquieta y generosa que ha querido compartir con nosotros, lectores, tu más reciente criatura.

               Dicho esto quiero centrarme, ahora  en la obra que presentamos: Mercado de abastos. Comencemos por aproximarnos al significante de este título y subrayar que este sintagma indicador del espacio cerrado, donde unos surten de mercancías a otros, en el poemario Vivas  se transforma, magistralmente, en una metáfora para hablar de ese otro espacio, de la vida, donde todo acontece como: el amor, la muerte, la soledad ...



2.      LA OBRA: Mercado de abastos

2.1. LA ESTRUCTURA. CAPÍTULOS:

Esta obra tiene la particularidad de mirar la realidad poliédrica de la vida retomando, de la materialidad significativa del abasto, los nombres de avituallamiento, compraventa y trastienda. Importa decir que estos nombres solo sirven, en esta obra, para justificar la estructura estética de los capítulos ya que:
               En el primer capítulo, avituallar, termina por transformase en un espacio donde un nosotros literario provoca el diálogo aprovisionando a la vida de “un plan de fuga eficiente/ que salva del estupor”;

               En el segundo, la compraventa, es un concepto que termina por englobar todo lo que la vida compra- o mal vende, como son las falacias, los temores,  la soledad, los olvidos, dios con mayúsculas, las osadías, la risa, el amor. Aquí, en este segundo capítulo del poemario el contenido se platea en medio de un dialogo a tres, donde el nosotros cede su puesto a un yo literario que íntima y se dirige a un necesario.

               Y finalmente, en el tercer capítulo, con el término trastienda, los versos nos sitúan ante todo lo que de manera consciente o involuntaria la vida oculta, unas veces por inercia y otras por vergüenza, como es: la resistencia a no ser nada, o la venta de los otros; las respuestas agotadas, o lo que no queda de uno mismo; los enfrentamientos banales, o los vacíos… Aquí, en este tramo final del libro se impone el trazo objetivo del tú literario, un tú que aparece como Sísifo, empujando sin remido la vida.

               Solo con mirar este esquema lógico de los capítulos: AVITUALLAR, COMPRAVENTA Y TRASTIENDA se puede observar como el autor nos quiere introducir en un viaje que va más allá de las propias palabras, en un camino donde los elementos adquieren un valor significativo de solemnidad.

2.2.  INTENCIONALIDAD SIGNIFICANTE: La perspectiva de lo social.

               La obra, Mercado de abastos, termina por enfrentarnos a la propia existencia desde la imagen de lo inmediato. Pocos, autores son capaces de terminar socializando el verso, como Jose Manuel Vivas hace, es decir, pocos se atreven, como él, a  convertir el poema en un meta-relato del compromiso social. Este indicador nos advierte, a los que nos hemos acercado a la obra de nuestro autor, que las palabras  adquieren una profunda significación haciendo que, cada uno de nosotros como lectores, nos situemos  en el mercado de la vida, que es la existencia misma y a su vez nos sintamos empujados, emocionalmente,  a reconocernos  en cada gesto des-crito. Jose Manuel tiene esa habilidad que es la de esbozar no solo un eikos, imágenes, sino un logos-espejo donde reflejarnos.

               En este campo de lo significante, de lo que dice y nos implica hay otra realidad propia de la creación de Vivas y es ese movimiento de fuera-adentro que él diseña en algunos de sus poemas. Esto movimiento de lo íntimo hace que los versos adquieren un relieve  aleccionador y ejemplarizante. No basta con mirar sino que hay que implicarse.

               Así, en la primera parte, el yo literario nos muestra ese gusto por los ocasos y las simas marinas, por los agujeros negros…(por) las solitarias mesas de la cafetería, allí al fondo, donde trazo un plan de fuga eficiente que (me) salve de tanto estupor (Interiores pág. 21);

               En realidad, todo se porta y se traslada, todo queda ajustado, listo para la venta…todo se prepara concienzudamente…así la vida nos prepara sus manjares a diario. Y así desbaratamos cuanto nos ofreció la vida con orden y paciencia con meticuloso cuidado. (Existencias, pág. 24);

               Y todo esto expuesto como un viaje, como un necesario salir a la intemperie o adentrarse en el bosque, aunque no tengamos tiempo para ello, para ese viaje, ni el valor de abandonar nuestro refugio. (Micología, pág. 31)

               -En la segunda parte, donde la compra-venta aparece como una prioridad, en concreto, lo que se subraya es esa búsqueda del rincón sin luz del mercado (de la vida) donde ocultarnos y mendigar las incontrolables ascuas de la (vida) existencia, los sudores ebrios de la fiebre. (Algo así como el amor, pág.37);

               Porque, salir es enfrentarse a uno mismo sin medida. Allí nos venden lo que necesitamos, un enjambre de dudas que se otorgan, la necesaria certidumbre de habitar un cuerpo… (Agorafobia, pág. 44); Y es así cuando se impone un escuchar la tenue voz de los galápagos bajo el río, su cantar de agua, el sonido hueco de sus corazas de animales prehistóricos, de lentos supervivientes… (Galápagos, pág. 51).

               -En la tercera parte, es donde el yo literario reconoce frente a un tú, a veces impasible,  que no queda nada visible sino un territorio hueco y umbrío…donde nada nos tiembla en la voz, donde ningún vocablo los nombra, y ningún aliento los resucita. (Nombrar, pág. 59); En esta tercera parte se explana este sentido de lo social, indicado más arriba, que alimenta los versos en el decir: tú pusiste el precio a sus desahucios, ellos recogieron del suelo las frías mantas de plástico de su envoltura. (Usureros, pág.62); denunciando cómo pesa la huella de los falseadores, (y) de cómo sus voces tienden a cargar sobre el débil el lucrativo embuste de sus programas electorales. (Mentirosos, pág. 66).








2.3.   LA REFLEXIÓN IKoNIKA. Un libro donde la imagen se vuelve emoción.

Este poemario, Mercado de abastos, está marcado por lo ikónico, por un permanente sugerir imágenes y estas con tono vivencial donde la emoción es protagonista.  Permitidme una reflexión y para ello voy a tomar los versos iniciales y los finales de cada capítulo.

 En el PRIMER CAPÍTULO. La imagen de la existencia vital.

               Se inicia con estos veros:

                Agotada la noche de sus últimas sombras,
                Un leve respirar de luz abre el mundo a lo nuevo.(6-AM)

               Son tan sutiles estos primeros versos que solo alguien avisado sabría descifrar el empuje existencial  que, en ellos,  aparece entre líneas. Leve respirar, el neuma, ese soplo creador de la luz el que abre el mundo a lo nuevo. Sin pretenderlo los versos nos retrotraen a las palabras magistrales de las mitologías orientales donde los dioses creaban envolviendo todo de brisa y luz. Es así como la realidad cobra relieve y se vuelve humana…

                Por otro lado, los versos finales dicen así

                …con paso ligero y firme
                Se aleja tras el bullicio
                De todas las despedidas. (Mujer)

                Estos versos nos hablan de la calma, de un final tranquilo donde la mujer es la protagonista. Tomando ésta como símbolo de lo materno, los versos parecen indicarnos que la existencia se recobra desde ese sentimiento de la tranquilidad expresado, a su vez, en el hecho mismo de las despedidas. Despedirse es dejar atrás, aunque sea por un momento, todo lo que, incluso, puede ser importante. Y es aquí en esta relatividad de un nuevo comienzo donde se advierte el paralelismo con lo nuevo de los primeros versos.

                Así, nuestro autor, de manera certera, con este capítulo nos pone ante la imagen de la existencia vital, aquella que se renueva continuamente, como un punto de inflexión entre lo pasado y lo futuro, es decir, en el presente vivo.

En el SEGUNDO CAPÍTULO. La imagen de la sabiduría a la inversa.

                Los primeros versos son: 

                También es posible adquirir
                las frutas y su vario sabor difuso...(Algo así como el amor)

           Casi de forma intencional, estos versos primeros nos colocan ante la conciencia de nuestro imaginario colectivo, el de la sabiduría en ese hecho de adquirir, de probar, de morder la fruta. Y sigue, y su vario saborEste Sabor tiene la misma particularidad de saber, sapio . Porque la sabiduría es algo que se paladea.

                Después, yendo al verso/os final/es de este capítulo, donde se dice 

                ¿Bastarán las palabras? (Entonces)

                El autor nos emplaza ante el límite mismo de la existencia, es decir ante el hecho de preguntarnos si los propios vocablos bastan. Porqué preguntarnos por la suficiencia de algo que hace que los hombres nos entendamos y entremos en diálogo. La respuesta está en la unión de este verso escéptico  con los versos iniciales del capítulo para concluir con una imagen esta de que la sabiduría no viene dada por las palabras, sino que ésta está más allá de ellas. Esta imagen requiere de una lectura atenta de otros versos dentro del mismo capítulo: avanzando hacia dentro (pág. 44) buscando esa sabiduría de lo osado (pág. 48), de la risa, de la lectura del poema que espera, desea que lo escuches…


En el TERCER CAPÍTULO. La imagen vital de lo cotidiano.

                Aquí, los versos iniciales nos adentran en una realidad dens

                 El nombre de las cosas que sucedieron,
                Los gestos…  (Nombrar)

                Y en este nombrar está el aferrar lo seguro. Una imagen vital este hecho de nombrar, de poseer,  porque nombrar significa  poseer las cosas. Por tanto, en este hecho de nombrar, el autor nos emplaza frente a la misma humanidad que viaja por este MERCADO DE ABASTOS. Esta reflexión, unida a los versos finales, da un sentido de lo cotidiano que es donde se sitúan las emociones

                Mañana será otro día.
                Temprano limpiaran los restos
                Y la memoria.
                Como si nada hubiera ocurrido. (Vacío)

                Como si nada hubiera ocurrido, esto es, empezar de nuevo, renacer desde lo nombrado y desasiéndonos de ello, dejándonos devorar por el monstruo (pág. 68), con la convicción de que nada de lo que eras ha quedado de ti (pág. 67).

                Después de estas reflexiones, en la que he pretendido aproximarme a los versos de Mercado de abastos, me resta decir gracias:

                - primero, al autor de esta obra por permitirme leerla y desentrañar unos versos como justificación para reflexionar;
                - segundo, a todos vosotros por estar aquí y permitirme abusar de vuestra paciencia. Gracias.
               

Badajoz 14/05/2016



                                                                                                                        

sábado, 7 de mayo de 2016

El nombre secreto del agua.



Esta es la criatura en la que Vitruvio ha creído y me ha publicado. 
Gracias a Pablo Méndez por esta edición. 

Se presentará en Badajoz el día 19 de mayo a las 20,30 h
En la Residencia Universitaria Hernán Cortés

miércoles, 4 de mayo de 2016

Poemas en la RAEX.



La Real Academia de Extremadura, en su apartado de creación ha publicado estos cuatro poemas que pertenecen al poemario, Gramática de los cuerpos.


Domingo, 01 de Mayo de 2016
CAOS

La noche está borracha de silencios,
de latidos de la sangre, y de imágenes
sin color. No estás. El silencio se bebe la fe;
la oscuridad, engulle  la miseria y sus palabras.

Cómo sofocar tanta impiedad 
en la línea del deseo.


Una voz, apenas un susurro, naufraga
en la razón y la maldice. No hay nada
que contarle al tiempo. Se rompe el espejo
de las manos  en la orfandad de la caricia.

Cómo saber que acallo soledades.

Llega el alba, ese tránsito de la luz que perdona
el llanto de la piel, desterrada y vacía de halagos.
Se despeja la niebla en estos versos de cristal
y pronuncio tu nombre sin quebrarlo.

Cómo armonizar  los gestos.

Habito en este bosque del deseo, como un dios
errante y desnudo. No quiero romper las huellas
de tu cuerpo, ese perfume capaz de  arrancar
las sílabas del hastío y devolverme a la calma.

Cómo unir los bordes de la tierra
con la esperanza de tenerte.

Existo en ti, me conmueve tu sonrisa
sin ignorar el  dolor que vomita verdades
y escruta, sin miedo, la cara más oculta de mi ser.
Duele este habitáculo donde te contemplo.

Cómo enamorar tu mirada 
sin cambiar el color de tus ojos.


La tierra, invadida de absurda estupidez,
vuelve al silencio. Un punto cero con sabor a cicuta.
Dios se asoma al caos. Todo está por hacer.
Eva sonríe. Después, vendrá el verbo con sus paraísos.

Cómo pedir una tregua 
a los infiernos que me atan.





IMPRUDENCIAS

Qué leve el alma en esta jungla de seres voraces,
al sortear los huecos del abismo, que leve.
Sometida al devenir, crece bajo la incertidumbre
de no saberse.

Cuándo frenar esta prudencia inútil 
que amordaza el instinto



No hay línea recta en este azar de la vida
que obliga a seguir errante. Un tránsito
donde el diálogo sabe a lluvia de otoño,
a soledad en el revés de las horas.

Dónde deletrear  la intuición de los espacios 
en blanco.


Qué frágil el alma, qué leve su presencia,
cuando la carne reclama las vocales del verso
y las horas  levantan ídolos que controlan la risa
y la pregunta. Cuánto silencio en este paisaje
donde la vida es una dirección por definir.

Cómo descubrir la emoción 
en la cara oculta de las cosas.




DESEOS

lLueve,  la gente corre y se agolpa en las calles
con la ceguera de quien teme un peligro. Llueve.
Los vehículos se parapetan tras los semáforos.
Una guerra de poder. El tambor del miedo suena
entre frenos y amortiguadores. Un paso de peatones
vomita gente. Hay un hambre insaciable de libertad
en los rostros anónimos que se cruzan. Llueve.

El olor a café invita a entrar en los garitos abiertos
de la avenida. Un aire familiar recorre la acera.
El griterío de los niños pone un punto de color
a la mañana. Llueve. Y en medio de esta mezcla
de sonidos y sabores, siento las notas
de un compás extraño; la canción de esta estrofa
de la lluvia. Llueve.

Me escapo entre las sombras de la calle,
multiplico los sueños en el chapoteo del asfalto.
Llueve. Y rompo la monotonía del silencio al mirar
este espacio que me devuelve el eco  del agua.
Llueve. No deseo  confundir el tiempo con la prisa,
ni la conciencia con el perdón, en la levedad
de estos versos que reflejan el otoño.

Pierdo el sentido de la ausencia encendida en la memoria
al  traducir el lenguaje de la lluvia. Doy gracias al aire
y a las voces que me empujan a leer esta sintaxis de la calle
y sus ruidos, este emigrar de la emoción que se afirma en el poema.
Llueve, llueve tanto que el agua entra por todos los rincones
del alma. Y no hay sangre sino ideas, que vienen y van,
emulando el giro de las aves atrapadas en el viento.


INTERROGANTES

Espero en medio de la duda
que el ritmo de los días no sea
un agujero por donde los sueños
escapen.

Qué hacer cuando no hay mensaje
y la angustia se levanta en el centro
del alma

Soporto la vida en el hilo invisible
de la espera. No hay palabras,
solo silencios que marcan la distancia
entre el infinito y las horas.

Qué decir cuando el ruido de la calle
lastra el azul de los recuerdos.


Puedo cerrar los ojos, pero no matar el mundo.
Hacer silencio, pero no huir disfrazando las palabras.
Por qué estos paraísos de cartón, por qué
esa gravedad de los momentos que hacen del instante
un vértice por definir.

http://www.raex.es/index.php/creacion


jueves, 24 de marzo de 2016

Tiempo sin naufragios.



En este punto medio de la tarde,
cuando la luz lo inunda todo
y  el alma recobra la calma,
rendirse sabe a cobardía.

¿Dónde está el miedo a seguir?
¿Dónde la sinrazón?
¿Dónde las olas del hastío?
¿Dónde el sinsentido?

En este punto final de la tarde,
cuando la noche trae el silencio
y el alma guarda la memoria
de las horas, me siento vivo.

¿Quién me hablará de los abandonos?
¿Quién me recordará las dudas?
¿Quién me mostrará el desierto
y permanecerá mudo ante la mentira?

En este punto de la tarde
cuando los infiernos parecen no estar
y el alma enamora a la muerte,
pliego las alas y sueño.






domingo, 6 de marzo de 2016

Punto y seguido.



Este corazón, acostumbrado a las sorpresas
y a mirar desiertos,         sigue descubriendo
ese color de mañanas que tiene la vida.   La   
luz de invierno tiene notas de misterio.  Hay
tanta luz que no sé dónde colocar la mirada.       
El tiempo se difumina en la niebla de marzo.    
En medio del dolor y las torpezas;     crezco.     
Ahora, ante la vida que tiene               rostro,
me detengo. Vale la pena                 escribir
esta biografía de lo simple,       esta historia
que rumia, en  silencio,             las palabras
y el gesto de los que no salimos          ni en
la página izquierda del          periódico local.
Este corazón late al ritmo de la música que
quiero tocar.                         Este corazón…


           /Del poemario: La gramática de los días)

martes, 23 de febrero de 2016

Preguntas.



Me preguntas abarcándolo todo,
lo ancho y lo alto. Y en este abrazo
al color y a las formas, dejas reconocerme
en la realidad olvidada.

Señalas el borde del plato,
esa orilla de tu cosmos que me alimenta.
Y en este beso de tu mirada me empujas
a sentir la emoción de lo pequeño.

Y mientras preguntas, cuelgas tu rostro
de los días del calendario. Un ingenuo rito
que me permite inmolar el presente
en el altar de la palabra.



Rodrigo lleva un mes haciendo la misma pregunta; a todas las horas y ante lo más imprevisible: ¿Esto qué es, papá?

miércoles, 27 de enero de 2016

Entre el lenguaje y el gesto.


Cada día me entusiasma ese sorprenderme de continuo cuando Rodrigo tiene alguna que otra salida ingeniosa, si es que se puede decir esto de un niño de dos años y meses. Algunas de estas actuaciones parece que las haya aprendido en otra dimensión, en otro momento, dándole la razón a Platón y a Pitágoras  en eso lo de la transmigración del alma.

Digo me sorprende este chiquillo con palabras, que no sé quien se las dice; con pequeñas frases que hablan directamente de algo más que de la necesidad vital de comer o jugar. ¿Llevarán razón Descartes o Chonsky con la cuestión del innatismo? ¿Nacemos con una realidad lingüística impresa que después, a medida que crecemos, se desarrolla en nosotros? No sé.

En realidad, Rodrigo me sorprende con esas salidas de lenguaje, aparentemente no aprendido. Y en este sorprenderme de mi hijo está también la sorpresa de mi mismo, de como voy adaptándome  a su lenguaje, especialmente gestual. Vivir así, entre el lenguaje y el gesto, es para mi un aprendizaje maravilloso que no lo cambio por nada.

domingo, 24 de enero de 2016

Tamborrada. Cambiando el “chip”.



Nunca pensé que los carnavales me llegaran tan hondo, como ayer viendo la tamborrada. Y no era por los Carnavales en sí- que siguen sin gustarme- o por el tamborileo de las comparsas, sino por la felicidad impresa en los ojos de Rodrigo. A él le encantan los instrumentos, y si hacen mucho ruido mejor. Por eso mismo, la percusión de los carnavaleros le atraía como si el alma de Pedrito Martínez le hubiera poseído. Jamás hubiera aguantado los decibelios de unos altavoces a poca distancia y menos, en una plaza no muy grande. Pero Rodrigo quería verlo todo, casi tocarlo, con un gozo poco normal en niños de dos años, como él. Y fue este  ver la alegría en el rostro de mi hijo lo que me hizo cambiar el “chip”. En realidad, el “chip” hace tiempo que lo he empezado a cambiar. Ahora le ha tocado el turno a los Carnavales. Insisto, esto de disfrazarse nunca me ha gustado. Mi disgusto carnavalero  puede venir por ese no soportar otro disfraz diferente al propio, ese con el que convivo todos los días. En fin, el entusiasmo de Rodrigo me mantuvo, sin protestar, hasta casi el final. Y me dejé llevar por el ritmo frenético de unas comparsas que anunciaban la definitiva quema del Mari-manta.


martes, 5 de enero de 2016

El regalo de seguir creciendo.



Por qué será que esta noche de Reyes tiene esa particular magia que, aunque pasen los años, emociona. Siempre se espera la sorpresa y, aunque suene a tópico, el niño que llevas salta cuando esta aparece. Hoy, además de todo eso, me hace ilusión esperar a ver el rostro de mi hijo cuando, al despertar en la mañana, descubra que los Magos de Oriente también pasaron por casa. Esto no tiene precio...El niño interior se prolongará en Rodrigo y en sus reacciones sentiré, una vez más, el valor de la vida, esa solemnidad de lo simple que, en el transcurso del tiempo, siento perder. Mañana, mi hijo será el espejo perfecto para mirarme y comprobar que no hace daño seguir sorprendiéndome. Porque es en esta capacidad de sorpresa donde puedo mantener el rasgo de lo humano que me empuja a seguir creciendo. Y esto sí que es un regalo.

viernes, 1 de enero de 2016

VIVIRÉ DE NUEVO.



Cuando cierre los ojos a la luz,
mi boca no le sonría a las palabras
y mis manos no sientan el calor
de las cosas; cuando mi carne
sea el gesto del pasado y la nada
se adueñe de mí, no lloréis
sentid alegría por lo que viví.

Cuando haya servido de alimento
a las llamas no os vistáis  de luto
ni con trajes elegantes. Repartid
mis cenizas con la ropa de diario.
Y cuando derraméis esas partículas
de mi vacío, el color gris de la energía,
hacedlo en aquel lugar donde el río
 casa sus aguas con el barro.

Cuando salude el atardecer de los sueños.
no leáis ningún recordatorio, porque
estaré en ese punto de la vida
fundido con el abecedario de las horas
Y cuando la muerte haya tomado
hasta la última nota de mis entrañas
dejad que la naturaleza me devuelva
las vocales que visten los versos.

Cuando  el verbo me de forma y siga  
en la memoria de los que me aman,
mantened silencio para que la muerte
me devuelva al lugar de partida.
Y cuando, los que me quieren, lean
estas palabras me colocarán
en la intimidad que cada uno
reservó para mí y viviré de nuevo.


lunes, 26 de octubre de 2015

CONOZCO



Conozco tus alertas, gestos llenos de color
y de juguetes, de risa y protestas. Conozco,
sin adivinar el futuro,tu viaje de miradas
en el balbuceo de frases incompletas.
Conozco, tu rostro abierto a las mañanas;
y rendido en la calma de la tarde.Conozco
 mi atrevimiento, en este decir conocerte,
límite de tu aventura diaria.
Conozco este no saber  que te conozco
más adentro del torpe silencio de la vida.

MIS VISITAS AL MUNDO

MIS VISITAS AL MUNDO
Tiene Lisboa sonidos de agosto